También es conocida como placa dental

Seguro que has oído hablar de ella. Se trata de un concepto muy recurrente en anuncios de televisión y en campañas de marketing para vender productos dentífricos. Efectivamente, nos referimos a la placa bacteriana. Ahora bien, a pesar de que haber oído hablado de ella, queremos que también sepas lo que es y el por qué de su nombre y sus características. Así pues, te animamos a seguir leyendo este artículo para convertirte en todo un experto sobre la materia e incrementar así tus conocimientos sobre el lenguaje bucodental.

La placa bacteriana no es visible a simple vista.

La placa bacteriana, también conocida como placa dental, es una sustancia blanca (y pegajosa) formada por un conjunto de microorganismos, en su mayoría bacterias. Se adhiere a los dientes y a la encía cuando los métodos de higiene no son correctos o se prescinde de ellos. Ahora bien, es importante que sepas que la placa bacteriana no es visible a simple vista y necesitamos teñirla para verla bien. Esto es algo que no debes de hacer en casa y que realizará tu dentista con material y equipos profesionales.

¡IMPORTANTE!

No confundas la placa bacteriana con otros depósitos que se observan en tus dientes como restos de comida o manchas derivadas de alimentos que puedan teñir tu dentadura. Recuerda que la placa sólo se puede ver tiñendo el diente con un tinte especial.

¿Cómo puedes controlar las bacterias de tu boca?

Es importante que sepas que en nuestra cavidad oral viven algo más de 600 especies de bacterias distintas. ¡No te asustes! La presencia de estas bacterias es compatible con la salud de tus dientes y encías. Nuestro organismo cuenta con mecanismos naturales (saliva, lengua, masticación…) que impiden que el crecimiento de estas bacterias sea desproporcionado. Así que en cuanto a esto se refiere, no hay necesidad de alarmarse.

La placa dental se forma por capas. En pocas horas las bacterias se pegan sobre la superficie dental creando una capa que acabará cubriendo la totalidad de los dientes al final del día. El problema aparece cuando no eliminamos estas bacterias y se acumulan aumentando el número de capas. En definitiva, cuantas más capas se unan entre sí más agresivas serán las bacterias que surjan de ellas. Por ello, debemos de actuar.

El cepillado, nuestro mejor aliado

De nuevo, el cepillado volverá a convertirse en el mejor aliado. En este caso, para evitar la proliferación de la placa bacteriana. En este sentido, será fundamental que realices tu cepillado después de cada comida. Recuerda que siempre te recomendamos que lo hagas tres veces al día. De esta forma, podrás mantener tu placa bacteriana siempre en niveles óptimos e impedir así su crecimiento. En caso de que tengas más dudas, no te lo pienses dos veces y contacta con nosotros para que te asesoremos en todo lo que puedas necesitar. 

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Lluís Muncunill, 27 Terrassa*

*en esta clínica trabajamos con mútuas.