La relación entre actividad deportiva y salud bucodental es crucial y estrecha. Un buen vínculo entre ellas, nos ayudarán a obtener mejores resultados y un mayor rendimiento deportivo.
Los estudios científicos indican que las personas que practican deporte, tienen menos riesgos de padecer procesos inflamatorios como la periodontitis.
Podemos asociar determinados problemas bucales con trastornos que pueden afectar a nuestros resultados. Por ejemplo, la caries o un dolor de muelas pueden impedirnos realizar deporte, una tensión mandibular generará dolores en cuello y espalda, incluso una mala masticación por mala oclusión o ausencia de piezas disminuirá nuestro aporte energético.
El artículo publicado por la SEPA, determina que el bruxismo y caries son nuestros mayores peligros, ya que muchas veces la tensión o el esfuerzo durante la práctica deportiva hace que apretemos los dientes desgastando la estructura y protección dentaria (hipersensibilidad, fisuras o roturas de las piezas).

Los principales factores causantes de la mala salud bucodental que suelen presentar los deportistas de élite

  • Factores nutricionales, como el consumo frecuente de carbohidratos y de bebidas energéticas muy ácidas.
  • Alteración de los mecanismos inmunológicos por la deshidratación, la boca seca y el entrenamiento intensivo.
  • Los cambios psicológicos, que provocan una disminución de la secreción salival y sequedad de boca.
  • El aumento de la tensión y el estrés, que eleva el riesgo de contractura mandibular.
  • Pocos conocimientos sobre salud bucodental y frecuentes hábitos nocivos.
  • Falta de medidas de prevención eficaces.
La tensión que normalmente acompaña al deportista hace que el bruxismo sea un problema muy frecuente entre los deportistas. Este hábito de apretar o rechinar los dientes acarreará problemas de desgaste dentario. Por lo que genera hipersensibilidad dental y fisuras y fracturas dentales que provocarán dolor y pérdida de piezas dentarias. Por lo que incluso puede alterar la función masticatoria.

La sobrecarga funcional que se asocia al bruxismo produce también contracturas musculares. Por consiguiente provocarán dolores de cabeza y cuello. Con la mandíbula contracturada es imposible tener un control completo sobre los movimientos de cabeza, cuello y hombros.  Lo que limitará significativamente el rendimiento en algunos deportes (como el golf). Con la relajación mandibular se consigue un mayor aporte de oxígeno, una menor liberación de las hormonas relacionadas con el estrés y de ácido láctico. Lo que aumenta la resistencia del deportista.

Solicita información sin compromiso

Somos un equipo profesional y humano de alto valor - Primera visita gratis

Lluís Muncunill, 27 Terrassa*

*en esta clínica trabajamos con mútuas